viernes, 21 de julio de 2017

La Moral



        ... la “moral” implica una definición del hombre; ya que no podemos hablar de moral sin preguntarnos quién es el hombre y buscar una respuesta adecuada a esta pregunta. Así lo confirma toda la tradición de la “ética” entendida como filosofía de la moral. Por haber meditado mucho sobre este problema durante mis estudios, deseo añadir la relación “moral-hombre” es importante en ambos sentidos: quiero decir que no solo no se puede comprender la moral sin saber quién es el hombre, sino que tampoco se puede comprender y explicar al hombre sin responder con exactitud a la pregunta de “¿Qué es la moral?”. Son realidades que se enlazan

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JP.II a Frossard

domingo, 28 de agosto de 2016

neurotico


Dr. Green, ¿Cómo puede diagnosticarme un trastorno obsesivo compulsivo y luego sorprenderse si me presento aquí de repente? ....

“Mira!, yo soy muy inteligente. Si vas a darme esperanzas tienes que hacerlo mejor que hasta ahora. Si no puedes ser al menos ligeramente interesante mejor cierra el pico!. O sea, yo me estoy ahogando y tú me estás describiendo el agua”.

Jack Nicholson

jueves, 25 de agosto de 2016

Esperanza



"la esperanza no es posible excepto donde hay lugar para el milagro" (EA 109). Este punto es extraordinariamente importante en el plantamiento de Marcel. El posibilitarse de la esperanza por medio de la «gracia» es "uno de los centros vitales de nuestro estudio... La esperanza, así parece con toda evidencia, no apunta hacia aquello que está en mí, aquello que pertenece al dominio de mi vida interior, sino más bien hacia aquello que se presenta como independiente de mis posibles acciones" (HV 53). 

Para que sea posible vivir de esperanza —vivir una vida esperanzada— el hombre debe ser capaz de recibir algo de otro que sea capaz de dar u ofrecerse. Si esto no es posible, entonces es injustificada la esperanza.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Desesperanza



         Para Marcel, desesperarse es enraizarse en una situación irremediable y petrificante, un impasse, "una especie de congelación dispersante y disgregante" (SE 74). Es "un rendirse ante un cierto fatum presentado por el juicio" (HV 47; cf. DE 281). 
No es lo mismo que el temor, puesto que éste se deriva de la posibilidad que uno percibe de perder lo que posee, mientras que la desesperanza es un darse cuenta de la propia nulidad, precisamente a pesar de tales posesiones.