domingo, 22 de julio de 2012

despojarse de uno mismo


Entro en la fe con la soberbia de los años de mi sueño, y todo se me vuelve maquinar vanaglorias en ella, haciendo que Dios me sirva y no que sirva yo á El. Pensaba en los conversos célebres y en las vanidades de un catolicismo de relumbrón. Pido á Dios que me despoje de mí mismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario