viernes, 21 de marzo de 2014

De extremo centro


La paz es algo bueno, pero nunca mejor que la verdad. Qué repugnantes esos dechados de moderación y ecuanimidad que se gobiernan sistemáticamente por el principio in medio virtus: si A sostiene que dos y dos son cuatro, y B que son seis, ellos proponen que cinco.
Es que desconocen la verdad; pero no sólo eso: es que además no creen que nadie la pueda conocer, porque para ellos no es algo objetivo sino algo relativo y flotante que cada vez se encuentra en el punto equidistante de las diversas opiniones presentes.
No hay que fiarse de esos «extremistas de centro»: cuando las cosas se ponen serias no están ni con el ladrón ni con la policía: en el «justo medio».
Cuántos desequilibrios, y qué graves, provocan ciertas conductas «equilibradas».

2 comentarios:

  1. sí Mateo, pero ciertas cuestiones, aborto, matrimnio de personas de mismo sexo no se ven como las matemáticas, aunque lo tengo más claro que si lo fuesen.

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  2. No las ve quien no se lo plantea , quien no lo piensa, quien se deja llevar por el miedo, quien sigue lo "habitual" y no lo "normal"

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